Mi familia disfuncional - la única que confió siempre en mi
La fuerza de una mujer es incomparable, sublime y mágica. Con esas palabras calificaría las acciones de mi mamá. Aunque a veces esas tres cualidades se transforman en indiferencia, orgullo, y nerviosismo.
No te quedaste con el hombre que amas, pero a cambió tuviste dos hijos, quienes lo has dado todo. Quizá con el fin de suplir ese amor de mujer irrealizado. Tal vez por eso quieres más a mi hermano, y tal vez por eso confías en mi fuerza de mujer, y en mis deseos de salir adelante.
Mujer orgullosa por donde se vea, nunca quieres que te pida disculpas, pero cuando la rabia te invade lloras lágrimas no de pena, o tristeza, sino de colera.
Se que me vez como una amiga, aliada,y eres la que confía en mí. Lo se, desde esa vez en que peleaste para que estudiará una carrera. Me tuviste fe, y cada día que voy a la universidad, intento sacarle el jugo a cada centavo que estan pagando.
Cuando nací tuve un problema, estuviste noches enteras velando mi sueño, sentada a mi lado en una cama de hospital, preocupada, con hambre y sueño. En ese tiempo eramos muy pobres, aún lo somos, pero no tanto como en ese entonces, pero con el poco sueldo de papá hacías maravillas.
Recuerdo una noche cuando tenía siete años, podía sentir tu preocupación, tu angustia, tu pesar, tu tristeza. Pero siempre estabas serena, pero se que por dentro te consumía pensar en mi futuro ( que hoy por hoy no es muy malo).
Nuestros años juntas han sido duros, después de las operaciones no quedé bien, y siempre te lo reprochaba y peleamos por eso. Yo maldecía estar viva, y tu me animas a seguirlo y me comparabas con gente peor que yo.
Siempre has luchado para que afronte mis intensas depresiones, me has dado sacudidas tremendas para sacarme de los pensamientos suicidas.
Mamá, cuatro letras, muchos significados, muchas noches compartiendo juntas el mismo cuarto y llorando las mismas tristezas, y escuchando nuestros relatos y fracasos logrados.
Mamá, se que me quieres, aunque no sea la mejor hija, aunque te haya hecho llorar, aunque te haga renegar, aunque te asuste mis ideas. Siempre me has comprendido, me has querido, y sobre todo nunca me has juzgado.
Me dejas libertad, el que trato en no convertirlo en libertinaje. Te quiero y mucho. No puedo demostrarlo con gestos, pero lo intentó
Solo quiero decirte que cada vez que recuerdo las noches de sufrimiento en aquel hospital hace más de 15 años,afirmo que las madres son sinómino de sacrificio, de coraje y esperanza.
Madre querida, eres la mujer más loca y fuera del molde que he conocido, eres una señora madurita, con un sequito de admiradores a cada lado. A tu edad no tienes que envidiarle nada a una chiquilla.
Tienes un caracter demasiado fuerte, pero tan sensible y te conmueve alguna película de contenido melodramático.
Tus cualidades son únicas, tus virtudes incontables.
Líder indiscutible de nuestra familia disfuncional. Sin ti, la casa estaría más desorganizada de lo que está. Eres nuestra impulsora del orden, la veladora de nuestras tristezas, y la celestina de nuestros escapes ocultos.
Te amo mamá, nunca te agradecí por darme la vida, tal vez era porque no quería vivir, pero ahora agradezco cada segundo que respiro y eso te lo debo a ti. Luchaste tanto para que sea una persona feliz, y a veces siento que lo soy.
