Locura pasional
Cada vez que el chico de los cabellos parados me trata mal, quiero correr hacia él, abrazarlo y romperle los labios a besos. Una obsesión maldita, una fijación demencial, en un hombre que es un completo extraño, pero que ha trastornado mi vida.
No lo amo, ni siquiera un poquito, no lo estimo, es más me parece bastante superficial y frivolo ( cualidades que no soporto en una persona).La única vez que nos vimos,todo salió mal. Confieso que lo arruiné todo, pero él también ayudó bastante.
Para el soy una tipa más y yo bien lo sé. No me dice nunca palabras bonitas, pero me deja que lo maltrate y lo ningunee. ¿Acaso es esto normal?, lo dudo.
Los hombres conquistan a las mujeres diciéndoles que son lindas y un montón de cursileria barata ( que a las damas nos encanta escuchar). Los pocos enamorados que tuve, me dijeron lindas palabras.
Pero este sujeto, jamás me ha dicho algo lindo. Una vez me mencionó que estaba rica, me sonó que me calificaba de vedette o algo así.¡Que nivel!.
Solo discutimos y nos decimos nuestros defectos a diestra y siniestra. Este chico no es ningún tonto, y se toma las cosas a su manera ( aún no la descubro).
Deseo tanto volver a besar esos labios, pero no creo que nunca exista una relación entre nosotros. Él no me hablará con respetoni yo tampoco. No me lo imaginó junto a mí, a menos que sea para algo fugaz y sin importancia. Estoy segura, que soy una equis en su vida.
Obsesionada con él, definitivamente. Desperada por verlo y sentirme entre sus brazos, aunque después de eso me empiece a decir que estoy rolluda, afirmativo.
No es probable que nos volvamos a ver. No ha llamado y borré su celular, para evitar la tentación de llamarlo ( lo más cuerdo que he hecho desde que entró a mi vida).
Recordaré más nuestras peleas, que los pocos instantes en que se juntaron nuestros labios. No se que pensará, si es que aún me recuerda.
Solo se que nuestra historia, nunca fue nuestra, solo es mi maldita obsesión, ya que solo un extra, un actor secundario que por unos breves instantes habitó en mi voluble corazón.
