El llanto liberador
La chica de los cabellos dorados es la más alegre que he conocido, al verla llorar sentà curiosidad de conocer que razones podÃan haber desencadenó que grandes y dispersas lágrimas brotarán de aquellos ojos pardos claros.
Al hablar entre cortadamente ( no podÃa hacerlo con mucha claridad) nos contó que su cabello se estaba cayendo y que el tratamiento era muy costoso. Escucharla me hizo pensar que las personas nos entristecemos por diversas razones, algunas más superfluas que otras.
El motivo de sus lágrimas no me parecieron importantes, lo confieso, le dimos un par de consejos para tratar su problema (echarse sábila, o cambiar de especialista).
Su llanto me hizo pensar que a veces lloramos por circunstancias inútiles, por problemas creados en nuestro imaginación. Pero que necesario y relajante es llorar cuando se siente que no se puede más.
Recientemente lloré por el muchacho de los ojos grandes, pero fue un llanto escondido.Cuando lo hice, estaba sola, recostada en el piso del baño de la universidad, tapándome los labios para que nadie pudiera escuchar lo triste y destrozada que estaba.
Después de hacerlo sentà que podiar dar cara al mundo y renacer como el ave fenix. Siento que perderlo y llorarlo alivió mi pena e hizo que lo saque por fin de mi voluble corazón.
Tal vez nunca lo quise, solo querÃa admirarlo y sentir que era mÃo unos breves segundos, pero mi ilusión se desvaneció en una noche de abril, y continué mi camino.
Llorar es recomendable, saludable y beneficioso,y más si se golpea algún objeto. La sensación es fenomenal, única y liberadora.
