Mi chico de internet
La soledad nos conduce a una nueva forma de comunicación llamada internet, especificamente, quien les escribe es adicta confesa del messenger. Mi naturaleza chatera me hace hablar con personas de varios países con las cuales he encontrado varias temas en común.
Con quienes he conversado querían cybersexo. No me atreví a hacerlo, así que fui condenada al bloqueo virtual, en simple peruanismo choteada por no querer tirar vía internet.
Después de mucho tiempo encontré a un chico en internet. Él vive en el país que tiene forma de bota, mi muchacho de los cabellos ondeados y de grandes y redondos ojos azules.
Cuando lo vi en la web cam, juro que naufrague en sus ojos. Tenemos tantas cosas en común, que mi gusto por él se incrementó en cantidades espaciales.
Todos los días le escribo mails y él me responde. Cada vez que abro la bandeja de mi hotmail, espero con ansias ver su mails. Me lo imagino escribiendo sus dos parrafos, en los cuales resume sus actividades.
Confieso que hay días en que pienso que no me volverá a escribir, porque no coincidimos en un tema: el sexo.. él es un experto y yo a pesar que me proclamo las más pendeja, a su lado soy un bebe en pañales, y pienso que si tuviera un encuentro sexual con él, se sentiría muy decepcionado.
Nunca me ha pedido cybersexo, y en verdad espero que no lo haga, mi liberalismo no llega a tanto, y la verdad pienso que eso le aburre de mi. Se muy bien que la paciencia se agota, y se que se cansará de mi.
No se si lo vea en persona, pero siempre esperaré sus mails, y siempre imaginaré que sus grandes ojos azules me están mirando en cualquier parte.
