Monce yo???
Hablo como una puta, pero no lo soy, tengo pensamientos liberales, pero no los practico. Soy como esos chicos que afirmaban haberse tirado a medio Lima, pero que perdieron su castidad en un prostíbulo, y que de vez en cuando acuden con estas amiguitas para que satisfacer sus deseos carnales.
Apoyo a todos los liberales, a la infidelidad, a las poses extremadamente raras en el sexo, pero me freno cuando me dicen ¿Ya lo hiciste? y por digo que no aún no.
Me encanta que tu lo cuentes, que me des detalles de cómo lo hiciste con tu enamorado en la sala de la casa de la abuela, o de que sueñas tirar en un elevador, o de cómo este fin de semana te acompañaré a algún lugar nocturno para ir de casería o para verte atrapar tu presa y celebrarte la jornada como si fuera mía.
El problema surge cuando me dicen, ¿ y tu?, ¿yo?, ya pues no te hagas, tienes cara de juerguera, si ya me hicieron la fama, porque para mi “buena suerte” varios compañeros me encontraron en lugares nocturnos, por supuesto sin hacer nada, pero la gente tiende a imaginar y eso me encanta.
Como se dice me quite el habito de monja y me puse la ropa de cuero y tome el látigo para castigar a cualquier hombre. Un viejo dicho reza, la mona aunque se vista de seda, mona se queda, eso me ocurre. No sería capaz de lanzarme en la conquista de un hombre, a pesar de que en estos momentos muero por uno, no soy capaz de acercarme ni medio centímetro.
Soy tímida pues, con roche lo admito, pero bien que me hago la pendeja y alucino de mis disque hazañas, que no son más que un pequeño resbalón. Un amigo me dijo una vez que yo pretendía ser puta, pero que era pura boca, seguía siendo la misma lorna que salió hace más de diez años del colegio, casi casi de monjas, si lorna forever.
Empecé a pretender saber todo la vida, porque mis amigos de la universidad me lorneaban. Para su gusto era muy inocente y si es verdad nada que ver conmigo el sexo, bueno hasta ahora, lo único que ha cambiado es que hablo de el abiertamente y ya no me sonrojo cuando me cuenta alguna experiencia deliciosa…
No se si seguiré siendo lorna, o me volveré una tremenda pendeja, pero mis paseos nocturnos donde me hundo en las profundidades de la locura y de caminatas interminables continuarán…



Alberto Roycor dijo
Me encantas. Eres sincera, pura y deliciosa. Tienes tantas expectativas del amor y del sexo que no lo quieres frivolizar. Te aconsejo que esperes hasta que ese momento que anhelas sea una experiencia inolvidable para tí. Busca que sea hermoso.
21 Abril 2007 | 08:24 PM